Quiénes Somos: Evolución Histórica
Porque la experiencia y profesionalidad nos ha hecho líderes
Tras 20 años de actividad apoyando a profesionales a gestionar sus carreras profesionales, en entornos de cambio dentro de las organizaciones, hemos conseguido un sólido posicionamiento en el mercado a través de nuestra metodología de trabajo y conocimiento del entorno laboral. Dicha presencia nos ha permitido establecer las mejores relaciones en las empresas, la administración y los distintos interlocutores sociales.
- 1988 Creación de nuestra compañía.
- 1992 Gestionamos el primer programa de Outplacment Grupal desarrollado en nuestro país.
- 1993 Socios fundadores de AECO: asociacion española de consultoras de outplacement.
- 1996 Pioneros en la introducción en España de las técnicas del Coaching y del Career Management.
- 1997 Miembro de la ACF Internacional: Association of Career Firms International asociación que aglutina a las más importantes organizaciones de consultoría de Recursos Humanos en el mundo.
- 1998 Iniciamos nuestra estrategia digital, lanzamos nuestra pagina Web www.e-creade.com.
- 2000 Fundadores de Arbora Global Career Partners. Adoptamos el lema de “especialistas en personas”.
- 2001 El Grupo Altedia se convierte en nuestro partner.
- 2002 Constitución de la fundación Altedia-Creade.
- 2002 Implementación de la estrategia e-reading, ponemos en marcha Creade Online con dos plataformas de gestión de programas de Outplacemet.
- 2002 Participación en la publicación del primer Libro blanco sobre los procesos de reestructuración en España conjuntamente con el IESE y Sagardoy Abogados.
- 2003 Consolidamos el proceso de implantación territorial con la apertura de 6 sedes más, disponiendo de 8 en todo el país.(Ver más)
- 2005 Fusión Lee Hecht Harrison y Creade e integración en el Grupo Adecco.
- 2006 Lanzamiento del Área de Capital Humano
- 2007 Integración en Adecco Human Capital Solutions a escala internacional, implementación de la estrategia e-learning, ponemos en marcha 4 nuevas plataformas online “Brújula”.
- 2008 20 Aniversario de nuestra Compañía.
Creade donde las personas cobran valor…
- Creade es hoy la empresa que acumula mayor experiencia en procesos de orientación profesional en España
- Un equipo formado por profesionales de diferentes perfiles que dan soluciones a las personas y a las organizaciones
- Trabajamos ofreciendo soluciones profesionales a las más importantes empresas y organizaciones de nuestro país
- Tenemos por Misión la de ofrecer servicios de alto valor añadido que respondan a las demandas de las organizaciones, la Administración y los individuos
- Trabajamos el desarrollo dentro de un grupo multinacional líder en las soluciones de capital humano, desarrollo de liderazgo y transición de carreras, hace que nuestra eficiencia, calidad y conocimiento de mercado sean sin lugar a dudas las mayores del mercado
- Nuestro conocimiento del mercado junto con la fuerte implantación en los países exportadores de metodologías de desarrollo profesional, nos hacen ser líderes en procesos de desarrollo (Coaching) y estar a la vanguardia de las posibles soluciones para gestionar el talento de nuestros clientes
Nuestros clientes opinan:
Nuestra mejor referencia es y será siempre la valoración del Cliente:
"Tenemos a Creade como proveedor preferente en el campo del Outplacement".
Rafael Fernández Villar (SCH)
"Colaboramos con Creade porque entendemos que son capaces de responder a las exigencias de calidad que demandan nuestros clientes".
Iñigo Sagardoy (Sagardoy Abogados)
"Somos muy exigentes en la calidad que solicitamos a los proveedores. Creade ha respondido, hasta este momento, a nuestras necesidades".
Lluís Vernis (Dow Chemical)
"Mi conocimiento personal y profesional del equipo de Creade me permite recomendarles en cualquier situación en la que alguien me demanda referencias en su campo de actividad".
Jaime Puente (Endesa)
"Las relaciones que he mantenido con el equipo de Creade han sido totalmente satisfactorias. Quiero destacar su profesionalidad e implicación en la consecución de resultados".
Unilever Bestfoods España
Nuestros candidatos opinan:
Mi cielo está lleno de nubes.
Esta frase la volví a recordar gracias a la ayuda del equipo de Creade.
Significa tener suerte y creo que cuando pasé a la situación de desempleo y contacté con Creade lo pensé de nuevo. Suerte, fortuna, cierto, pero, también recibí consejo, ayuda, información, criterio de búsqueda,…
Con Creade encontré la manera de tener más recursos, más información, más momentos para compartir mis frustraciones, mis temores, pero también mis deseos.
Con Creade puedes hablar de tu situación, de cómo lo vives o lo sufres; te ayudan a conocerte mejor o cómo eres desde otra perspectiva y te dan información, herramientas para que puedas enfocar de nuevo tu proyecto profesional.
Parece –a veces- una obviedad lo que te comentan, lo que te enseñan en los talleres, en las pruebas online, pero, realmente, sirven para mucho. Te aclaran cosas que antes ni las pensabas. Ellos tan sólo te muestran el camino. Tú debes comenzar a andar.
Estoy sinceramente muy agradecido al equipo Creade por su ayuda, sus consejos y por estar conmigo en un momento de tensión, de presión, que ellos supieron aliviar.
Gracias por conseguir que no dejara de ser optimista en ningún momento. Y en especial a mi nueva amiga Ana Mariani.
Saludos
Optimista es aquel que dice que vive en el mejor de los mundos; el pesimista teme que eso sea cierto.
A todos nos gusta disfrutar de la seguridad y de la estabilidad. Aunque resulte paradójico incluso los más aventureros y audaces encuentran estabilidad en sus riesgos y seguridad en sus emociones. Por eso, con independencia de nuestra idiosincrasia, cualquier cambio significativo en nuestras condiciones de vida nos perturba, nos desorienta, nos lleva a hacer dudar de todo y especialmente de nosotros mismos. El trabajo es una de esas condiciones de vida esenciales que definen y dibujan una gran parte de nuestro paisaje personal. Por ello no es de extrañar que su pérdida nos cause un daño sensible, más allá de las connotaciones económicas que lleva consigo.
Yo pasé más de quince años trabajando en una importante multinacional desempeñando puestos de creciente responsabilidad, de modo que el día en el que escuché de labios de mi jefe la expresión “tienes que marcharte” sentí una punzada fría que me llenó de estupor, inseguridad, desconsuelo e indignación. El golpe se manifestó con toda su dureza y no lo amortiguó el haber previsto esta situación en las semanas previas, cuando los acontecimientos hicieron presagiar tal desenlace. Mi estado de ánimo estaba marcado por tres sensaciones: rabia, pena y miedo. Rabia ante lo que yo consideraba una gran injusticia. Pena por todos los proyectos, profesionales y personales, que quedaban atrás. Y miedo, mucho miedo al verme desempleado con una edad que inspira recelo a muchos empresarios. Afortunadamente mi entorno personal se volcó conmigo y me dio la fuerza necesaria para iniciar los primeros pasos en ese nuevo escenario, donde todo era desconocido e inquietante. Se me hacía difícilmente manejable el exceso de tiempo libre, el verme desposeído de mi condición profesional, la incertidumbre sobre mi futuro. Pero una buena amiga me dio una clave importante: debía seguir considerándome a mi mismo como el buen profesional que hasta entonces había creído ser; simplemente cambiaba mi proyecto, a partir de ahora mi empleo iba a consistir precisamente en buscar empleo. A este empeño debía dedicar todas mis energías y mis habilidades.
Poco después inicié mi programa de recolocación en Creade. He de reconocer que antes de empezar yo era un tanto escéptico ante este tipo de programas, sin embargo en la primera visita percibí que podía serme muy útil. Al hablar con Gerardo y Nieves, que tan amablemente me recibieron, me llegó una sensación de apoyo que me reconfortó. Ambos insistieron en que Creade era una ayuda, una guía, pero que el esfuerzo y el trabajo tenía que ponerlos yo. Ese mensaje me transmitió realismo, nadie me estaba prometiendo recetas mágicas ni engatusando con charlatanería de curandero falaz. El esfuerzo y el trabajo tenía que ponerlos yo. Las reglas del juego eran claras y parecían tan razonables como veraces.
Inmediatamente me puse manos a la obra con la ayuda de mi consultora, Mónica. Sus consejos y su apoyo me ayudaron a sacar el máximo partido de la etapa de autoanálisis, tan ardua como útil y reconfortante (qué alegría da constatar los logros conseguidos en la vida profesional), me estimularon y orientaron para confeccionar y sacar el máximo partido de mi red de contactos (nunca le estaré suficientemente agradecido por haberme hecho ver lo importante que es), me ayudaron a pulir algunas facetas que podían limitar el éxito de mi tarea. Inicié mi asistencia a los talleres, donde me encontré con otras personas que estaban en la misma situación que yo y donde sentí que no era un bicho raro, una víctima o un fracasado. En definitiva me involucré en una tarea diaria donde vivía intensamente el consejo de mi amiga: tenía un empleo con su dinámica, su metodología y su exigencia de esfuerzo. El empleo de buscar empleo.
Al cabo de unos meses he conseguido un nuevo trabajo con unas condiciones profesionales, laborales y económicas muy satisfactorias. Creo que no es necesario describir la alegría y la satisfacción que siento. Sin embargo no tengo la sensación de haber cerrado un paréntesis digno de olvidar. Soy consciente de estar viviendo una etapa que sucede y entronca con la anterior y que a su vez será sucedida por otra distinta, tal es el juego de la vida. Por ello no tengo intención de permitir que las experiencias vividas estos meses pierdan un ápice de su intensidad, para que no se desdibuje su enseñanza. Esa enseñanza que me dice que el victimismo y la autocompasión son el peor lastre con el que puede afrontarse la búsqueda de empleo porque anestesian el ánimo, anulan la capacidad de autoanálisis (tan importante en esta situación para no desorientarse y para minimizar los errores) y desperdician una energía preciosa. Esa ensañanza que también me dice que la clave del éxito es una cuestión de tres “P”: perseverancia, paciencia y positividad. Las tres deben mantenerse firmes, como si fueran los votos de un sacerdocio sagrado a los que es imposible renunciar.
Si quién lee esto se encuentra en la misma situación en la que yo estaba hace unos meses me gustaría hacerle llegar un mensaje de optimismo. Has de saber que el momento amargo de tu desvinculación laboral ya es pasado, es una página del ayer. En cambio el futuro más o menos cercano te está esperando con el que será uno de tus mayores éxitos, la reanudación de tu vida laboral. No dejes de esforzarte por conseguirlo. No permitas que las frustraciones, que las habrá porque la tarea es comlpeja, te desarmen. No cejes en tu búsqueda aunque las fuerzas flaqueen, no dejes de insistir ante una posibilidad intuída o conocida, esa perseverancia es la llave para abrir la puerta del éxito. Haz del tiempo tu aliado y no permitas que sea tu enemigo, la paciencia es básica para que tu estrategia funcione. Y sobre todo nunca pierdas la fe en tu éxito, necesitas devolver optimismo a los que te están apoyando para que vean que su cariño no cae en saco roto, debes transmitir energía a quien se plantea contratarte para que aprecie todo tu valor, esa positividad es crítica para que tu valía personal y profesional brille con fuerza. Perseverancia, paciencia, positividad. No lo ovides, el futuro te espera con un éxito inolvidable, tal vez el mayor de tu vida profesional.
¡Ánimo!
Madrid a, 30 de octubre de 2008.
Estimada Nieves:
Por fin te envío la carta y que inicio sin saber qué contarte por escrito que no haya dicho verbalmente.
Los primeros segundos fueron para saludarnos y decirte que llevaba unos meses sin trabajo cuando entró tu compañero Orestes. ¿Cómo estás, Alberto? dijo mientras tomaba sitio junto a mí y me estrechaba la mano. Creade, no un consultor, conocía mi nombre, día y hora de llegada. Todo un equipo de profesionales a mi disposición como cuando un equipo de abogados solventes aceptan tu causa y pasan a compartir tu peso.
Conocedor de mi causa y carente de la pericia necesaria para llegar a buen puerto. Perdido, contesté. Uno llega a pensar que su formación y experiencia pueden ser suficientes para encontrar trabajo en un plazo lógico; Pero hay mucha competencia y minimizamos los plazos más allá de lo razonable. Y el tiempo nos mata...
Compañía (más allá de los íntimos y la responsabilidad sobre los mismos) y técnica. ¿Acaso tenemos muchas oportunidades de parar y pensar? Maldito desempleo y bendito el mío de vuestra mano, porque he trabajado, aprendido y ganado más que empleado.
Mis nuevos retos no son fáciles, pero tampoco los precedentes y hoy puedo presentarles cara con mayores fortalezas. Entre ellas la autoestima, aquello que detectáste y que no dejaste de machacarme durante el programa hasta nivelarla donde querías. Más que una amenaza fue el pasaporte de más de un proceso de selección. ¿Atinas siempre con todos y a la primera? ¿Quién mejor que el prójimo (consultor), para ver las carencias que no reconocemos ni aunque nos acostemos con ellas?
Compañía, técnica, resultados, Nieves, Creade...
De nuevo, gracias.
Un abrazo, Alberto González.
Ponte en contacto con nosotros en Creade@e-creade.com o llámanos si lo prefieres al: 902 22 28 90

