
Como hemos dicho antes, un CV debe generar un contacto, una entrevista. Pero si puedes conseguir una cita sin enviarlo, es todavía mejor.
Es muy tentador refugiarse detrás de un curriculum antes que tomar la iniciativa de pedir una cita. También es difícil resistir a la presión de las personas con las que contactes, que tienden, casi como un reflejo, a pedirlo por adelantado.
Sin embargo, si tu interlocutor realmente se interesa por tu proyecto, siempre puedes llevarle un ejemplar el día del encuentro o enviárselo un día más tarde.
Recuerda, el propósito de tu CV es llevarte a la entrevista pero, siempre que puedas, entrégalo cuando tenga un valor "real" para tu interlocutor.
[ Página siguiente ] |